Por: Juanje Herrero


Trabajo, esfuerzo, perseverancia, constancia, dedicación, respeto, arrojo, valentía, son algunas cualidades que han llevado a Lea Vicens, a lo más alto del rejoneo a sus 35 años.

Francesa de nacimiento, taurina de corazón. La vida quiso que fuera torera para representar a su nación, dando rienda suelta a su pasión.

Poco tiempo ha tardado para consolidarse en el escalafón, bebiendo siempre en la fuente de los Peralta. Gloria a los Peralta, que crearon una rejoneadora de temple, casta y carisma.

Cada temporada va marcando pequeños hitos.  Cada campaña viene marcada por unos objetivos; cumplirlos por encima de la integridad física. Crecer como torera, como amazona, como profesional, objetivo cumplido. Cada año se ve una Lea Vicens diferente, más madura, más rítmica, más conjugada al triunfo.

El triunfo es la vida de un torero, el recuerdo que generas en el aficionado, las historias que escribes en la tauromaquia. Qué importante son los recuerdos, sobre todo para marcar un camino “Tengo un recuerdo, muy bonito de mi padre, cuando era pequeña, paseando con su caballo, yo agarrada detrás, y mi madre andando, todos felices”. Pequeños fragmentos que pasan como flashback, marcando la línea recta. Levantándote durante la adversidad.  La familia lo único que te acoge siempre, pase lo que pase “Suelo visitar a mi familia cuando estoy triste, son los únicos que no me hablan de toros, afortunadamente”.

“Mientras los aficionados siga yendo a los toros en masa la fiesta está a salvo”

En los tiempos en los que vivimos, la tauromaquia  es atacada cada día, con gestos, con frases, con leyes. Un arte, ninguneado dentro de su misma categoría, el arte “La tauromaquia está demasiado politizada. Debería estar más protegida.” Tal vez es el momento de evolucionar, y adaptar la tauromaquia al siglo XXI, para seguir siendo grandes, sin perder lo que nos hace únicos, nuestra esencia “Seguro que tenemos que evolucionar en algunas cosas, tal vez tocar algo del reglamento taurino. Todos los espectáculos evolucionan”. Aunque cada día las nuevas tecnologías están entrando más en el mundo del toro, para seguir fomentando la tauromaquia. Construyendo un futuro mejor para nuestros hijos “Se están haciendo muchas iniciativas para fomentar la tauromaquia. Muchas iniciativas de niños, la mayor cobertura posible en los medios generalistas. Ojalá fuese mucho más. Es un esfuerzo diario de todos”.

La nueva sociedad del siglo XXI, con una demagogia palpable, y una dictadura encubierta quiere quitarnos nuestra identidad. Una humanidad en la que prima el derecho pero no la obligación. Un animalismo demasiado demagógico que quieren erradicar todo lo que no puedan controlar “Está el patio revuelto, pero mientras los aficionados y el público siga yendo a los toros en masa la fiesta está a salvo. Sí que es verdad que entre todos tenemos que cuidarla. Desde los poderes políticos que deben respetarlas hasta nosotros que debemos poner de nuestra parte”.

“Estamos en una situación excepcional que requiere medidas excepcionales”

Uno de los inventos, que pretendía poner en marcha canal Toros, para seguir ganando dinero con los aficionados era celebrar toros a puerta cerrada. Una medida polémica, que tiene más de interés que de solidaridad, y que nos quitaría la identidad “Estamos en una situación excepcional que requiere medidas excepcionales. Es bueno tener un canal temático de toros.  Yo no acabo de verlo.  Desde mi punto de vista, hay 3 protagonistas: el toro, el torero y el público. No veo conveniente hacer este espectáculo sin público, no sería bueno para la fiesta”

Beziers la espera, la afición francesa la recibirá con la máxima ilusión, a su amazona del siglo XXI. Muchos meses de intenso entrenamiento y reflexión. Paseos nocturnos a la luz de la luna. El polvo del camino de Huelva guarda los secretos de su corazón. La raza, el valor y la exigencia están preparados para una temporada atípica y una situación excepcional “El valor es la verdad. Dentro y fuera de la plaza. Y también, saber dominar el miedo. La perfección es relativa aunque hay que intentar lograrla”.

En el recuerdo queda grabada la tarde a hombros en Madrid. La primera de muchas tardes de gloria que le esperan en la tauromaquia. El límite solo lo marca ella. Nadie puede ser más crítico que uno mismo. La exigencia es la clave para buscar la perfección. El límite, solo lo puede poner ella, ¿Dónde estará su techo? “Por ahora lo desconozco. Creo que irá dependiendo de cada circunstancia. Yo ahora no lo veo cerca”.