La réplica de Lea Vicens en el segundo no se hizo esperar: ante un astado que se paró muy pronto, la amazona gala tiró de pureza, doma clásica y una fría sangre para clavar en terrenos comprometidos. Un rejón fulminante desató el clamor en los tendidos, que le otorgaron las dos orejas.
El ecuador del festejo estuvo marcado por el bajón de juego de los de Bohórquez. Lea Vicens se estrelló en el cuarto ante un animal sin transmisión con el que se multiplicó a base de disposición (silencio tras aviso)
Cerró la función la rejoneadora francesa ante el sexto, al que entendió a la perfección para mantener la tensión en los tendidos y firmar un epílogo entonado. Tras un eficaz remate con el rejón de muerte, paseó una oreja que abrochó un brillante mano a mano en el coliseo béziers.
Cultoro
Se paró pronto el segundo de Bohórquez.Con una doma clásica y precisa, Lea superó las dificultades de su oponente para conquistar al público. Clavó en terrenos reducidos para el mayor placer de los tendidos. Como lo mató de un rejón fulminante, la plaza en pie le entregó las dos orejas.
Con el sexto, Lea hizo un esfuerzo con otro astado que se quedó corto en sus embestidas. A base de paciencia y técnica, terminó convenciendo al público. Remató con una estocada fulminante y sumó un premio más. Oreja.
Lea Vicens tuvo que lidiar en cuarto lugar a otro animal que se empleó poco. La amazona puso todo de su parte para mantener el interés en el ruedo. Silencio tras aviso.
Mundotoro
El segundo de la tarde salió abanto, con una embestida algo dispersa. Lea Vicens lo recibió montada en Pistacho. Con Joker protagonizó un momento de especial conexión con el público al ejecutar varias piruetas. Con Diluvio colocó otro par de banderillas, mientras que con Bético puso las rosas al violín. Culminó la faena con un rejón entero, haciendo caer al toro sin puntilla. Fue premiada con dos orejas.
En el cuarto, Léa Vicens se lució con Pistacho en los dos rejones de castigo, antes de un tercio de banderillas a lomos de Bético y Pantera, con el que dejó un par al quiebro de buena exposición. Montada en Greco, colocó las banderillas cortas y cerró su actuación con un rejón caído, que hizo que el toro tardara en doblar.
Ante el parado sexto, Lea Vicens tuvo que poner todo de su parte para mantener el interés de la faena. Con Diluvio colocó los dos rejones de castigo y, posteriormente, animó el tercio de banderillas con Pantera, con el que firmó un par al quiebro de gran nota. Con Fermín clavó las banderillas cortas en tablas ante un toro cada vez más aplomado. Cerró su actuación con un rejón caído que, pese a no ser perfecto, resultó suficiente para acabar con el animal. El esfuerzo y la entrega tuvieron recompensa: una oreja.
Aplausos
