El primer toro de rejones de la ganadería local de los hermanos Pérez (uno de ellos el rejoneador Sergio Pérez), de encaste murube vía Ángel Sánchez y Sánchez, tuvo una salida fría y pronto mostró su condición mansa aculándose en exceso en tablas tras sólo un par de banderillas. Lea Vicens mató de un rejón y se le premió la voluntad con una oreja.

Lea volvió a tener ante sí en su segundo turno otro toro sin entrega y rajado, que al menos duró algo más que el primero, pudiendo lucirse con las banderillas y quiebros. La sosería del animal y el fallo con el rejón le impidieron cortar la oreja, que fue pedida tímidamente. Ovación.

Aplausos